De la Santísima Trinidad y el modelo del átomo

Comencemos citando un curioso librito:
Las tres fuerzas divinas interpenetran el universo y constituyen el centro de todas las doctrinas. El Dios único se condiciona a sí mismo de esa manera en nuestro mundo físico. La Trinidad está siempre presente pero una de sus fuerzas domina en primer grado, otra en segundo y otra en tercer grado en cada instante de nuestro tiempo. Como la marcha sucesiva de predominio de cada una de estas fuerzas no está nunca en el mismo momento para el Cosmos, para cada galaxia, para cada astro y para cada uno de los átomos que en esos astros existen; como todo está en movimiento en el tiempo y en el espacio, no puede repetirse jamás un instante del universo. El eterno presente, que no podemos comprender, es posible.
Casi como se le enseña a un joven Padawan, Daniel Ruzo es su rol de Maestro Jedi nos explica en su libro Los Últimos Días del Apocalipsis como la Fuerza (aquel campo de energía creado por todas las cosas vivientes, que nos rodea, penetra en nosotros y mantiene unida a la galaxia) se distorsiona, en palabras del Material Ra, en tres fuerzas que, en lenguaje eclesiástico y también esotérico, se la denomina Santísima Trinidad. Hay algunos que han visto en el fenómeno inexplicado de la Fuerza de Gravedad -porque la habrán modelizado, enumerado y discretizado en números de elevada precisión pero nadie ha logrado explicarla- lo que el profesor Tolkien menciona como los Palacios Intemporales, aquella región donde tiene su estancia Ilúvatar, y todos, a esta altura, deberíamos saber de qué Densidad se trata.

Pero hemos ido demasiado alto... debemos bajar porque desde nuestro palco ubicado en la Tercera Escalinata de la Creación, sólo tenemos consciencia de los escalones más bajos; dediquémosle entonces al menos una mirada en profundidad.

Niels Bohr, el académico alquimista Ernest Rutherford (pues logró la transmutación de elementos) y el desconocido Hantarō Nagaoka quizá nos puedan dar una mano generosa al respecto. Con el pomposo nombre de teoría saturniana, cada uno de estos prestigiosos científicos, en hebras separadas aunque entrelazadas de investigación, lograron elaborar y refinar un modelo sobre el átomo.

El modelo final aceptado conocido como modelo cuantizado del átomo, posee las siete órbitas estables de electrones alrededor del núcleo; a estos siete círculos o espirales descritas por los electrones se los denominan con el fastuoso nombre de número cuántico principal. Ocurre otra curiosidad: los elementos subatómicos pertenecen a tres categorías: electrones rodeando en órbitas, y neutrones y protones en el núcleo; los primeros con carga negativa, los segundos siendo neutros y los últimos con carga positiva.

Es aquí donde el ojo entrenado tal vez haya hecho una asociación feliz.

En efecto, hay quienes ven en este modelo una excelente analogía con el modelo de las siete densidades de consciencia, ya que coinciden en número con las órbitas estables. Pero además también es posible establecer una relación con las tres distorsiones u orientaciones... ¿quizá una buena representación de la Santísima Trinidad sea el mítico triskel?

Bajo el modelo de los rayos de la creación (o espectros de luz), mencionado por Gurdjieff y tratado también en el Material Ra, es posible intercalar el modelo de las densidades y como éstas afectan a la humanidad. En distintas canalizaciones, la Sexta Densidad menciona reiteradas veces que sólo aconsejan y brindan información, tanto a las entidades de servicio egocéntrico (STS), como a las de servicio al prójimo (STO), pero que en ningún caso intervienen de manera activa; ¿esto quizá podría caratularlas como neutrales o unificadas? Citamos nuevamente las palabras del místico peruano:
La acción de las tres fuerzas de la Santísima Trinidad produce las influencias cósmicas y telúricas, que presiden el destino de las agrupaciones humanas. Todas las tragedias de la historia han sido agravadas por el desconocimiento de esas influencias y por la inútil acción de los hombres y de los grupos humanos en contra de ellas: disminuyen o agravan la intensidad de los impulsos de la naturaleza humana y sus consecuencias son visibles en la periodicidad de la historia.
Es curioso como las palabras del autor han logrado exponer la Batalla Espiritual que día a día se libera en el tablero inclinado de la realidad humana donde dos bandos se enfrentan: uno buscando la evolución espiritual del ser humano honrando su libre albedrío, y otro bajo la imposición y la fuerza persiguiendo hambriento su tesoro de guerra. Estas entidades negativas que influencian al rebaño humano intentan retener y tapiar el cruento enfrentamiento cotidiano con altas dosis de anestésica ignorancia y subjetividad, proveyendo sórdidos sistemas de creencias teócratas y un arsenal de parásitos de menor nivel que aprovechan las vulnerabilidades y debilidades humanas.

Pero por otro lado, la fuerza positiva conocida en la literatura alquimista como la Hermandad de la Heliópolis, observa y aguarda paciente el llamado para su intervención. Ellos atesoran una vastedad de conocimientos que ha permitido divulgar de manera cifrada la verdad sobre esta prisión: ayudan a los alquimistas a transmutar sus almas, curan al herido y asisten al buscador de la Verdad.

Recordemos también que la capacidad de intervención de la fuerzas creativas funcionan de manera proporcional a la capacidad consciente de polarización de cada ser humano; esto se debe, en palabras de los grandes alquimistas, a la cantidad de impurezas presentes en el mercurio filosofal, y en palabras actuales en la capacidad de reducir conductas egocéntricas y reemplazarlas por actos que honren el libre albedrío del prójimo.

Hay quienes aseguran que las fuerzas positivas aguardan el momento en que ciertos candados y bloqueos se abran, relacionados tal vez con los eventos apocalípticos, en donde los ojos de la humanidad se liberen de los velos de la opresión y permitan contemplar la realidad tal como es.

La dicotomía de las orientaciones

Al analizar el problema del bien y del mal surgen cuestiones de fondo de las que a veces no es posible emerger con una claridad binaria; el problema comienza quizá en que bien y mal son términos subjetivos: algo que es bueno para alguien puede no serlo para otro. Incluso si habláramos a nivel general humano, se podría fácilmente resquebrajar al incluir especies de consciencia menor.

Una forma clara y objetiva de comprender el problema fue provisto por el Material Ra, allá por 1982, donde se plantearon los puntos de vista desde dos orientaciones: servir a los demás o servirse de los demás. En 1994, el material Cassiopaea enfatizó los dos términos como servicio a sí mismo (o STS: Service to Self) y servicio a los demás (o STO: Service to Others). Hay quienes sostienen que fue en realidad Jesús quien primero habló en estos términos, ya que la premisa de amar al prójimo como a sí mismo coincide plenamente con la idea del balance de la polaridad de servicio a los demás. En el esoterismo moderno de Star Wars (extraído del script original Revenge Of The Sith):
Anakin: Los Sith confían en su pasión por su fuerza. Piensan hacia adentro, sólo en ellos mismos.
Palpatine: ¿Y acaso los Jedi no?
Anakin: Los Jedi son desinteresadas... sólo se preocupan por los demás.
Los valores que hoy inculcamos por
el prestigioso Joaquín Lavado (Quino)
Así los hechos de la realidad pueden ser analizados desde una perspectiva objetiva: una entidad o un conjunto de entidades es parasitaria cuánto más orientada en servirse a sí misma se encuentre; por otro lado, una entidad se polariza en el servir a los demás cuando busca el balance a través de conductas altruístas. Seguramente esto es alarmante y nos abre los ojos porque es claro así que la humanidad se sirve a sí misma de las consciencias inferiores: a la hora de comer, buscar abrigo o predar los recursos naturales; del libro Far Journeys de Robert Monroe:
Así como el Segundo Cultivo se volvió escaso, los requerimientos energéticos para las unidades Móviles se volvieron una seria restricción. Era frecuente que dos unidades Móviles se vieran en la necesidad de ingerir el único remanente del Segundo Cultivo; y esto creaba conflicto que devino en luchas entre las hambrientas unidades Móviles. Los Sembradores observaron estas luchas, en un principio perplejos con el problema, pero luego con gran interés: ya que a través del conflicto, la unidades Móviles comenzaron a generar grandes cantidades de Loosh, de una altísima puerza.

Fue entonces cuando los Sembradores pusieron una nueva teoría en práctica: alteraron a los Móviles de manera que fuesen más pequeños, pero a su vez que necesitaran alimentarse de otros Móviles o de otra forma perecerían. Esto resolvía el problema de la sobrepoblación de Móviles, pero a su vez se generarían grandes cantidad de Loosh fruto del conflicto y muerte en pos de la supervivencia.
Hay por supuesto formas de minimizar este hecho: algunos eligen restringirse a un tipo de comidas, otros lo entienden al reciclar o proteger recursos e incluso hay quienes agradecen a la hora de ingerir alimentos. Pero lo cierto es que a través de este punto de vista, podemos comprender el hecho de que nos encontramos en una realidad entrópica y no creativa, es decir, donde necesitamos predar para subsistir. El famoso etólogo Richard Dawkins lo resumió demasiado bien en su libro El gen egoísta:
Somos máquinas de supervivencia, autómatas programados a ciegas con el fin de perpetuar la existencia de los egoístas genes que albergamos en nuestras células.
Paralelamente a esto, encontramos un patrón topológico: las realidades entrópicas se organizan en jerarquías estratificadas; estas jerarquías se basan en la posesión de un medio que en nuestra realidad cotidiana parecería ser el dinero o el poder, sin embargo, un análisis más profundo decanta que se trata del conocimiento: es la ignorancia de los estratos inferiores lo que logra el control y manipulación por parte de los niveles superiores. Las realidades creativas, en cambio, se manifiestan en formas de grafo o red, donde cada entidad se considera al mismo nivel que las demás, y donde el conocimiento se intercambia de manera acelerada.

Salvo aquellos que ya posean su ojo entrenado, la mayoría se preguntará si es que existe otra clase de realidad. Tal vez, el lograr plantearse esta pregunta y meditar sobre su respuesta sea el primer paso para despertar de la ilusión. Sin embargo, no debemos confundir el altruismo con la idea de autosacrificio, mortificación o sufrimiento mecánico; del libro Manual para el Nuevo Paradigma de George Green:
Vuestra religión cristiana enseña que el sufrimiento es sagrado, y que constituye un puente hacia la experiencia celestial de un dios "amoroso" en la próxima vida. ¿Tiene esto algún sentido lógico?
Esto es interesante, dado que como humanidad somos ignorantes de ciertas directivas que dirigen la evolución en el gran sistema que es el Cosmos. Por supuesto, la directiva primaria: el Libre Albedrío, no puede contradecirse a sí misma, por lo tanto es factible ignorarla o incluso rechazarla, pero sin la esperanza de poder continuar hacia niveles superiores de consciencia.

Aquí hay otra pista: ¿por qué somos tan ignorantes? Y si de veras somos autómatas programados: ¿quién nos programó? ¿a qué o quién le conviene, ocultándonse detrás del velo, tratando de borrar toda huella clara que lleve a la clave del asunto? Lograr el esbozo de una respuesta es la campanada que nos despabila definitivamente de la ilusión.

El Arrebato: Apocalipsis vs. Aliens

Para la interesante época en que vivimos, una receta ganadora a la hora de escribir un libro sería mezclar el Fin de los Tiempos junto al fenómeno Extraterrestre; pocos encontrarían menos que atrayente la idea de resolver ambos enigmas y comprender de antemano lo que estaría por venir. La mayoría de la gente abierta a estos temas, supone que ambos conceptos: el Apocalipsis o Revelación de lo que está Oculto, y el fenómeno UFO, alienígenas o extraterrestres, están de alguna forma entrelazados. En el informe Ancient and Future Custodial Alien Races del autor plural Nexus Seven se nos comenta:
[...] aquello que estaría detrás del contacto alienígena podrá ser:
  1. Entidades Biológicas Inteligentes Extraterrestres,
  2. Entidades Biológicas Inteligentes Extradimensionales,
  3. Entidades Biológicas Inteligentes Infraterrestres, o bien
  4. Entidades Inteligentes de naturaleza Plásmico-Energética.
La corriente de la Nueva Era, curiosamente empalmada con determinados aspectos bíblicos, brinda un aspecto dulce, casi diabético, conocido como el Arrebato (o Rapture) en el que los creyentes serán salvados antes de que comiencen los cataclismos por los santos (o extraterrestres buenos, da igual)... en este curioso y milagroso procedimiento, los hombres creyentes y con fe serán ascendidos (cualquier semejanza al Beam me up, Scotty! es pura coincidencia) y puestos a salvo en los planos celestiales.

Otra corriente semejante, opina que cuando comiencen los desastres ambientales llegarán naves extraterrestres con ayuda médica y tecnología para corregir y resolver todos los problemas; de esta forma, nuestros hermanos mayores sanarán a la Tierra y todos viviremos felices y en armonía.

Hay sin embargo otra corriente que es un poquito más oscura, que contiene algunos elementos de las anteriores, puestos en distinto orden y por motivos completamente diferentes. En primer lugar, no se habla de un Fin de los Tiempos, sino de un sencillo reset cultural: un fenómeno de orden natural donde eventos cósmicos afectan a la Tierra a nivel global, que guardaría cierta similitud a una limpieza de otoño. Este reset cultural no es un hecho aislado, sino que ocurre con cierta frecuencia. Podemos hallar cierto soporte intelectual en los libros de Immanuel Velikovsky o Patrick Geryl, donde se profundiza sobre algunos sucesos históricos difusos; del libro The Velikovsky Affair:
Cuando uno reexamina los comentarios sobre Mundos en Colisión (Worlds in Collision) escrito por [Immanuel Velikovsky, ] una de las luminarias de nuestra época, se observa que las libertades civiles cercenadas (el intento de evitar la impresión, la presión académica para mantener revisores, y las negativas para publicar las correcciones posteriores) son un hecho menor frente a la comprensión de que la élite académica -en la que humanidad deposita su más preciada posesión: el pensamiento científico- puede ser víctima de la histeria colectiva. Científico tras científico declararon que el edificio de la ciencia se veía amenazado por un libro escrito por un "completo ignorante" en un rango intelectual similar a los defensores de la hipótesis de la tierra plana. [...]

Los estudios en psicología le brindaron a Velikovsky un subjetivo estímulo inicial para investigar las tradiciones antiguas, en particular, que la humanidad vive con el temor subconsciente de cataclismos cósmicos, y que esto podría explicar el pánico y la irracionalidad emocional de muchos críticos de la comunidad científica.
En efecto, la mayoría de las culturas antiguas conocían este hecho recurrente pues era evidente que sus antepasados se habían enfrentado a una situación similar y habían dejado registro de los sucesos para que su descendencia estuviese preparada. Sin embargo, hoy en día recién estamos desempolvando los mitos y leyendas y aprendiendo a leerlos de una forma un poco más objetiva: no como alegorías sino como un relato de lo que efectivamente pasó (o pasará); leemos en Earth Forbidden Secrets (primera parte: Searching for the Past) de Maxwell Igan:
A primera vista, parece importante que las personas que habitaban en nuestro pasado lejano, consideraran más relevante la comprensión detallada sobre los eventos celestes que cualquier otro conocimiento religioso, científico, o de hecho, ¡cualquier otra cosa en absoluto! Consideraban que la información era tan importante, que parecen haber basado toda su civilización sobre ella.
La pregunta es ¿por qué? ¿Por qué una preocupación tan extraordinaria con la Astronomía y con el Zodíaco? ¿Para qué? ¿Qué tipo de información podrían recoger de un escrutinio tan constante y preciso de los cielos que ellos consideraban tan importante y que explicaría el grado de perfección meticulosa en la alineación de sus estructuras? ¿De qué forma obtuvieron tal conocimiento extraordinariamente sofisticado para empezar? ¿De quién o de dónde adquirieron dicha información?
Obtener todas estas respuestas sería de gran utilidad para nosotros hoy en día y, sin embargo, sólo hemos contestado una fracción de ellas y todavía estamos buscando a través de los mitos antiguos y las ciencias modernas la comprensión plena de lo que hemos logrado hasta ahora reunir.
La mayoría de la gente piensa en el Zodíaco como los signos del horóscopo que leen en un diario. Pero el sistema zodiacal es en realidad un mecanismo celestial increíblemente complejo; es asombroso que en la antigüedad se tuviese plena comprensión del fenómeno sobre la precesiones del Zodíaco, dado que requiere la obtención de avanzados conocimientos científicos; esto no sucede porque alguien simplemente observe las estrellas, incluso si pasara toda su vida haciéndolo. De cualquier modo, nosotros obtuvimos el conocimiento sobre la Precesión y el Ciclo del Zodíaco de los antiguos: no lo descubrimos por nuestros propios medios.
Cabe preguntarse por qué hechos significativos han sido olvidados, si efectivamente era tan importantes para la supervivencia de la humanidad... Y la respuesta, quizá de la mano con ciertas teorías conspirativas o de crueles raíces gnósticas, nos lleve al factor exógeno: es decir, que alguien se beneficiaría de esta ignorancia; lo que nos da pie para hacer entrar en escena al fenómeno extraterrestre. En pasadas secciones de esta colección, se presentó al factor exógeno como un elemento no visible pero identificable en las realidades entrópicas a través de sus efectos en el acontecer humano; el patrón en común es un concepto conocido como loosh. La aparición del factor exógeno quizá concuerde con ciertos relatos mitológicos como la Caída del Edén.

El báculo del pastor draconiano
cuida celosamente de su rebaño
pues es su fuente alimenticia
Si ambas hipótesis son ciertas, entonces la extracción de loosh se incrementará en función de la ignorancia humana frente a un evento cataclísmico. Aquí concuerdan demasiado bien dos teorías que algunos podrían caratular como conspirativas: que la humanidad es una mercancía o un commodity alienígena (en palabras de Salvador Freixedo autor de La Granja Humana y de Marshall Vian Summers autor de Los Aliados de la Humanidad), y que el período de cosecha coincide con nuestro concepto de Apocalipsis. En pocas palabras: la cosecha hiperdimensional de loosh, formada por el sufrimiento, hambre, enfermedad y muerte de gran parte de la población mundial, coincide con la imagen mental, mitológica y mística de un Apocalipsis: un período de cambios extremos que, para aquellos no preparados, dormidos en la ilusión de la riqueza y del dominio mezquino, se convertirá en un verdadero festín de loosh para entidades parasitarias de consciencia superior.

Quizá lo que se vea llegar desde el Cielo o tal vez, lo que podamos comenzar a ver con claridad, sean efectivamente ultraterrestres o entidades hiperdimensionales pero de claro servicio egocéntrico, que se presenten en la hora exacta en que la decisión de pactar con ellos nos ponga entre la esclavitud consciente o la muerte.

Hay quizá y eventualmente una cuarta posibilidad... agreguemos un poco de luz en palabras del profesor Tolkien:

Aún detrás del recodo quizá todavía esperen
un camino nuevo o una puerta secreta;
y aunque a menudo pase sin detenerme,
al fin llegará un día en que iré caminando
por esos senderos escondidos
que corren al oeste de la Luna, al este del Sol.

¿Cuáles serán entonces aquellos senderos escondidos? Es curioso, pero este poema del Señor de los Anillos coincide con el comienzo de la Cuarta Edad, en el momento en que Frodo y Bilbo están a punto de abandonar la Tierra Media en busca de las Tierras Imperecederas del Oeste. Hay al menos tres fuentes de información: el material Ra, Cassiopaea y Pleyadiana, que informan de un evento de similares características, de índole completamente natural y que coinciden con los períodos de la Cosecha, donde los Cielos se Abrirán y se conoce como el Ascenso a la Cuarta Densidad.

La llegada -o ampliación de nuestra percepción- a la Cuarta Densidad puede ser entendida como El Arrebato o efectivamente como una Ascensión: no garantiza que los desafíos dejen de existir, pero sí en cambio, el nivel de consciencia se amplía y esto implica un incremento en la libertad, lo que se podría interiorizar como un acercamiento al concepto de Dios.

Reinterpretando la Realidad

Numerosas eminencias que han transitado y erigido los fundamentos de las matemáticas modernas y de la informática, mantenían una doble vida; por un lado, con sus claros esfuerzos racionales sostenidos bajo robustas elaboraciones lógicas que ampliaron el camino de las ciencias formales, pero por otro -y aquí la historia ha tratado de minimizarlo- fueron adeptos de escuelas místicas o se sumergían en las ciencias ocultas. Cabe preguntarse hasta qué punto cada disciplina habrá influenciado los resultados alcanzados en la otra.

Charles Babbage quien sembró la semilla de la computación mediante sus engendros diferenciales y analíticos tenía la costumbre de investigar hechos paranormales y se había interesado profundamente en el fenómeno poltergeist y la comunicación espiritual. Anteriormente, el gnóstico Rene Descartes postulaba su lucha contra las potestades demoníacas del Demiurgo que habitaban en los recintos de su mente, y que sólo Dios lo salvaría del engaño. Incluso Isaac Newton, un incansable buscador de la lapis exillis y estudioso avanzado de la Alquimia decidió encontrar los por qués ocultos que predecían el Apocalipsis.

Hará cuestión de pocas décadas atrás, dos científicos recluidos en una desolada biblioteca comenzaron el trabajo épico de construir un sistema operativo multitarea; para lograr esto, crearon un lenguaje de programación sumamente versátil y a su vez poderoso, conocido luego como lenguaje C. Una de las principales características fue su minimalidad y peculiar aproximación al lenguaje de máquina, que lo hacía rápido y conciso a la hora de aprender, y evitaba que los programadores tuviesen que conocer cada arquitectura en particular; es así que al lenguaje C se lo denomina lenguaje intermediario. La mayoría de los sistemas operativos de hoy en día, para computadores y celulares están escritos en este lenguaje, como así también la mayoría de los demás lenguajes de programación.

El iceberg como metáfora del
type casting de estructuras en C
El lenguaje C tiene una peculiaridad que lo separa de otros y se denomina casteo type casting (la mejor traducción al castellano sería reinterpretación), y se utiliza y mucho a la hora de trabajar con estructuras complejas. De hecho, lo bueno del casteo es que facilita la manipulación de estructuras de manera de ocultar complejidad en secciones del código donde no es necesario su procesamiento; podría decirse que la característica del encapsulamiento del paradigma de objetos nació de alguna forma en el casteo, y por supuesto es más que aprovechado por su hermano mayor: el lenguaje C++. Pauwels y Bergier pueden aportar algo significativo al respecto cuando escriben en El Retorno de los Brujos el siguiente párrafo visionario:
La conciencia humana es parecida al iceberg que flota en el océano: la parte mayor está debajo del agua. A veces, el iceberg oscila y pone de manifiesto una enorme masa desconocida; entonces decimos: he aquí un loco. Si fuese posible establecer una comunicación directa entre las masas sumergidas, en la pareja médico-enfermo, por medio de algún «amplificador psiónico», las enfermedades mentales podrían desaparecer completamente.
Bien, ¿pero qué tiene que ver el casteo con la Realidad? En artículos previos, se había comentado sobre las densidades de consciencia, habiendo definido la consciencia como la capacidad de procesar información para la toma de decisiones. Esto es lo mismo que decir que un individuo es incapaz de tomar una decisión óptima sobre algo que no conoce; aquí el ojo entrenado puede comprender donde el sistema de control hinca sus colmillos... de las Transcripciones Cassiopaea, sesión del 12 de Agosto de 1995:
Observen: este es uno de los muchos modos de ataque utilizados con gran éxito por aquellos que desean ver que los esfuerzos [conscientes: la Búsqueda de la Verdad] cesen, y el ataque es bien ingenioso porque se trata de jugar con la mente subconsciente, donde el 92% de todos los procesos de pensamiento se originan en [los seres de] la Tercera Densidad.
En programación es común que determinadas rutinas manipulen información como ristras de bytes, pero donde se desconoce su contenido o aun su estructura; esto es así pues no todos los programadores tienen consciencia de qué información efectivamente están manipulando (e.g. una función de compresión no necesita conocer la naturaleza de la porción de memoria que comprimirá, si allí hay un documento de texto, una imagen o una melodía).

Cuando una rutina puntual requiere conocer que hay dentro de una porción o bloque de memoria, es cuando surge la necesidad de convertir esa ristra de bytes en una estructura manipulable por un programador especializado mediante una operación de casteo. En ese momento, dicha porción es reinterpretada bajo la estructura adecuada y lo invisible se hace visible.

Este tipo de enfoque es el que utilizan las autómatas finitos de los Antivirus en el reconocimiento de patrones de una posible infección, al interpretar una porción de memoria con diferentes enfoques o estructuras, e intentar reconocer un tipo de virus, aunque su código sea mutante; incluso de esta forma es posible hallar virus nuevos de los que no se conoce una cepa testigo.

¿Sería posible plantear una analogía con la clarividencia... como el caso de Nicolai Levashov con la capacidad de ver y diagnosticar órganos que han sido parasitados de manera etérica? ¿Está en nuestra mente y en el Conocimiento puesto en acción la capacidad de reinterpretar la realidad y comenzar a reconocer aquellos patrones que para la mayoría son invisibles? ¿Será posible comenzar a ver que la mayoría de las dificultades humanas tienen sus raíces en una realidad no visible, a la que necesitamos entender y comprender para empezar a sanarla?

De Hobbits y Dragones

Es poco probable que alguien que leyó El Señor de los Anillos se perdiera de disfrutar El Hobbit; para aquellos que desconozcan del tema, Tolkien comenzó a escribir este cuento para sus hijos, durante las largas noches del invierno británico (en aquella época no había Internet, televisión, y la radio recién había aparecido pero la familia no tenía inicialmente muchos recursos ni apreciaba los electrodomésticos):
El Hobbit relata la historia de Bilbo, quien sería luego el tío de Frodo, designado por Gandalf como el elemento clave de un grupo de expedición de Enanos en la búsqueda de la recuperación del Reino de la Montaña Solitaria.

En los primeros tramos de la historia, Bilbo resulta ser una verdadera carga y en más de una oportunidad sus compañeros deben auxiliarle para sacarlo de alguna situación complicada. Ha decir verdad los líderes de la expedición se plantean varias veces si la designación de Gandalf no fue errónea. Todo cambia durante una noche de tormenta, cuando el grupo es secuestrado mientras dormía en una cueva infestada de orcos.

El ojo entrenado quizá reconozca algo importante.

Es aquí cuando Bilbo despierta en la oscuridad de los túneles subterráneos y se topa con el Anillo Soberano. Es curioso pero en las primeras ediciones de El Hobbit, el Anillo y los acertijos con Gollum revisten poca importancia... el hallazgo del objeto numinoso: el Deus ex Machina que pone al hobbit a la altura de sus demás compañeros al conferirle invisibilidad. Hay algunos que ven en el Anillo un artefacto que facilita el cambio de densidad... ¿quizá de la tercera a la cuarta y por ello resulte invisible el poseedor?

Bilbo entonces se convierte en el líder del grupo, y devuelve el favor más de una vez al liberar a sus compañeros de varios enredos y guiarlos por fin a la Montaña Solitaria. Allí de nuevo es él quien descubre la forma de entrar, quien encara al Dragón y descubre la forma de eliminarlo.

Y aquí hay una serie de señales sutiles que vale la pena observar en detalle: durante la primera incursión dentro de la montaña, Bilbo logra recuperar un copón de oro del tesoro del Dragón; este hecho hace despertar al guardián y es allí donde ocurre el segundo evento notable: Bilbo al dialogar con el Dragón observa un lugar en su pecho carente de protección. De alguna forma esta información es escuchada por unos ancestrales pájaros custodios que logran transmitir este conocimiento a un guerrero de antiguo linaje quien emprende la épica batalla de enfrentar al Dragón.

Luego que la Montaña parece haber perdido a su infernal guardián, ocurre el tercer hecho curioso: Bilbo encuentra la Piedra del Arca; sobre esta piedra no queda exactamente claro pero no parece ser una factura de los Enanos sino parte de su Herencia o Legado del Pueblo de los Enanos, según nos informa Thorin.

Ilustración en el primer tomo del
Señor de los Anillos
En esta historia, un cuento que parece ser para niños, se presentan elementos simbólicos poderosos: el Grial, la Cábala (el Lenguaje de los Pájaros, el mágico lenguaje divino usado por las Aves para comunicarse con el Iniciado) y el Arca. Estos artefactos figuran en casi todas las mitologías con diferentes nombres: en la literatura escandinava, un artefacto con las características del Grial se denomina Sampo, algo similar ocurre con la Cornucopia; en los cuentos sajones surge el Irminsul, el pilar o piedra que une la Tierra con el Cielo.

Lo extraño de todo esto es que los artefactos, artilugios o tan sólo el simbolismo que hay detrás de ellos pareciera coincidir con la famosa Lapis Exillis... la Piedra del Exilio o la Piedra del Cielo, también conocida como Piedra de la Luz.

Curiosamente, la obra inicial del profesor Tolkien, sobre la que se apoya la historia y lugares de El Hobbit, habla también de estas joyas de luz: los Silmarils; en efecto, toda la Primera Edad de su mitología gira alrededor del destino de estas tres joyas: en los Cielos junto a Earendil, (1) en los fuegos del interior de la Tierra y en las profundidades de las aguas del Mar, que también se relacionan con los Anillos de los Señores Elfos: Vilya, Narya y Nenya.

Pero lo más interesante: los Silmarils sólo son los últimos frutos de los dos árboles sagrados: Telperion y Laurelin. ¿Serían estos los famosos Ashwath Vriksha de la mitología india: los árboles sagrados o de la vida? ¿Con qué extraños y arcanos conocimientos se habrá topado el profesor Tolkien durante su investigación filológica para nombrar y honrar tanto a los Arboles en su vida y en su obra?

Leyendo las transcripciones del Experimento Cassiopaea, donde se habla en numerosas oportunidades de la importancia de los Arboles y la Cabala, cabe la inquietud si la Lengua Verde es el lenguaje de la canalización de información, ya que se podría entender a los Ángeles (Divinidades Plerómicas o la Sexta Densidad de Pensamiento Unificado) y el simbolismo de alas y aves con el concepto de Avian Lords. Dejamos esto como cuestión abierta, quizá alguien de entre la Hermandad nos pueda orientar...

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Entre abducciones y virtualización: una posible analogía

Cualquier pensador científico o aquel que busque activamente la verdad, coincidirán en que ningún tema puede exponerse a un análisis y escrutinio si se sostienen prejuicios y presunciones; como así tampoco, se deberían elaborar terminantes conclusiones si un tema no se ha sometido a suficiente consideración: teorías como la Heliocéntrica o la Relatividad emergen luego de sostener un punto de vista no consensuado, del que se desprenden nuevas apreciaciones y del que surgen herramientas prácticas por lo que cambiar de paradigma nos reporta una ventaja: el camino a la objetividad es útil en sí mismo.

Durante las primeras décadas de la informática, los componentes electrónicos eran poco económicos: el precio del hardware era un verdadero cuello de botella que impedía la computadora personal. Fue entonces cuando surgieron elementos de software que permitían obtener el mejor provecho de un componente: así nació la virtualización. Hay varias definiciones para este término, básicamente se trata de aprovechar un recurso físico (por ejemplo un disco duro), de manera que, artificiosamente, parezca más de uno: como aquella famosa multiplicación de los panes.

Cada uno de los usuarios creen tener entonces un disco propio, se dice entonces que el recurso se "virtualizó;" físicamente sigue siendo uno y el software apropiado realiza las operaciones correspondientes, manteniendo las propiedades A.C.I.D. (Atomicidad, Consistencia, aIslamiento y Durabilidad). Actualmente hay arquitecturas más complejas, que facilitan la virtualización de un servidor en múltiples máquinas artificiales más simples; nuevamente cada usuario cree tener una máquina propia, sin embargo, a bajo nivel, el software base que corre en el servidor gestiona imágenes binarias de cada máquina virtual y estipula un tiempo de uso predeterminado de los recursos reales (como el procesador, la memoria, etc.); todo esto, por supuesto, es transparente para el usuario e incluso para sus aplicaciones.

¿Qué es una imagen binaria? Básicamente es una ristra o secuencia de bytes que encierra el estado de una máquina virtual; por estado nos referimos a la memoria ablocada, a los recursos de canal (entrada/salida), y al estado interno del procesador. Esta imagen puede aislarse y guardarse en otro medio (e.g. una cinta o medio óptico) para recupero o análisis posterior; al proceso de aislamiento y persistencia de la imagen se conoce comúnmente como marshalling o serializado. Thomas Minderle en su informe sobre Dinámicas de las Egrégoras comenta:
Durante los procesos de abducción se emplea tecnología de teletransportación hiperdimensional que elimina momentáneamente la consciencia del individuo del plano físico. Esto presenta algunos problemas para los perpetradores, dado que el camino más viable para el bloqueo de fase debe ser abandonado momentáneamente.(1) Con lo cual, se corta el hilo de la causalidad, que de otro modo proporcionaría una clara línea de continuidad entre la elección del individuo de encarnar y someterse a las leyes de la fisicalidad y su consecuencia final en manos de los secuestradores.
Si se intenta abordar la problemática de los procesos abducción restringiéndose al plano material sería similar a observar los circuitos y componentes electrónicos de una computadora al recuperar o almacenar una imagen binaria serializada... no habrá cambios relevantes pues ¡ciertamente el problema no está en el plano físico! Podemos realizar un análisis detallado de los voltajes discretos presentes en las terminales del CPU pero no entenderemos que es lo que ocurre dentro (salvo aquellos que conozcan Assembler, pero aun así es complicado entender líneas de ejecución paralelas contando tan sólo con los registros y estados de los buses del procesador). Análogamente, lo mismo ocurre con el estudio de la bioquímica o la intensidad y concentración de corriente eléctrica en determinadas áreas del cerebro durante un episodio de Parálisis del Sueño.

Colin Wilson en su Estudio sobre el Necronomicon, un ensayo sobre la mitopoeia lovecraftiana, nos recuerda un curioso párrafo:
[El relato] The Wisperer in Darkness contiene la inquietante sugerencia de que estos alienígenas extraen cerebros humanos, los encierran en cilindros metálicos y los envían por todo el universo.
Una explicación marginal para un proceso de abducción consiste en suponer que nuestro estado mental (la imagen binaria de nuestros pensamientos, emociones y sentimientos, en terminología esotérica: nuestro cuerpo etérico, o en la jerga académica: nuestro psiquismo), mediante una tecnología avanzada, puede ser serializado e inmerso en un cuerpo virtual o artificial; esta reveladora posibilidad es perseguida en la novedosa Teoría de la Distorsión que coincide con una sesión anterior de las canalizaciones Cassiopaea (17/06/1995):
Ahora, es muy importante que entiendan que esto no es una experiencia física de tercera densidad completamente. Está la huella del alma que todos los seres de la primera, segunda, tercera y cuarta densidad poseen, como ya lo saben, es extraída. De esa huella del alma una copia o clon, si así la prefieren llamar, aparece en la cuarta densidad, entonces puede hacerse y estudiarse y la huella del alma es reemplazada dentro del cuerpo original en cualquier densidad de donde haya sido tomada.
En la mayoría de los casos, si el ser de tercera densidad es extraído físicamente en su totalidad, no regresará más a la tercera densidad. Son extraídos permanentemente a la cuarta densidad. Esto es lo que sucede casi siempre, aunque en casos excepcionales pueden ser regresados. Sin embargo, no hay necesidad de una duplicación completa para todos los propósitos de análisis, alteración de los sentidos, e implantación; no se necesita hacer en la tercera densidad; se puede hacer completamente con el proceso de duplicación de la cuarta densidad.
Los ojos del ave Strix nebulosa
icono de los Grises (o Grays) en
la película The Fourth Kind
Dicha imagen es luego procesada: sometida a una serie de tratamientos, que la mayoría de los abducidos concuerda en que son dolorosos, casi mórbidos o que decantan en la simple tortura (una curiosa semejanza a cómo los relatos árabes refieren a los secuestros por jinns) o de clara violación sexual: es entonces cuando se experimenta una extracción u ordeñe de tipo energético, debido a la gran cantidad de estrés y emociones de tinte negativo, también conocido como loosh: esta energía emanada del instinto de supervivencia, como así también la proveniente de la libido-sexual, parece ser el objetivo primordial, aunque no se descarta el apuntalamiento de procesos psíquicos exógenos, que se conoce en la literatura ufológica reciente como diferentes programas de control mental o implantes inmateriales.

En los procesos de abducción lo importante es entender el patrón, y si existe un patrón entonces hay algo o alguien detrás que lo reproduce; si eso que lo reproduce no es visible en términos perceptibles, podemos analizarlo desde sus efectos cognoscibles; del capítulo IV del libro The Watchers: the secret design behind UFO abduction, un esclarecido Raymond Fowler escribe:
Si la recuperación de la memoria de aquellos que han experimentado casos de abducción efectivamente reflejan genuinos eventos físicos, entonces nuestra comprensión de la realidad es verdaderamente limitada. 
Se nos podría comparar con animales que experimentan la vida dentro de las limitaciones físicas y las impuestas por su capacidad mental. Estos animales serían completamente ajenos al mundo coexistente de los humanos y su tecnología.
Análogamente, las entidades detrás del fenómeno OVNI parecen estar operando en un plano de existencia infinitamente más alto que la consciencia humana, donde los vestigios de las memorias de abducción son la mera consciencia que es posible tener de ellos.
Y aquí otro peculiar razonamiento: ¿acaso las enfermedades mentales, aquellos quiebres de personalidad, se deban acaso a un archivo mental mal cerrado durante un proceso de abducción de la imagen binaria mental? Recordemos cuántas veces se han perdido documentos debido a un malhadado corte del suministro eléctrico, donde es imposible recuperar el archivo sobre el que se había trabajado.(2)

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