De Guachos, Brujos y Bodhisattvas

Ver desde una óptica diferente la realidad puede arrojar nueva luz sobre hechos que se creen conocidos, e incluso aportar un nuevo paradigma a como enfrentamos lo cotidiano. En determinadas condiciones la suma, quizá matemáticamente despreciable, de seres esclarecidos pueda aportar una nueva posibilidad a lo que ya se creía perdido o conquistado.

La histriónica concepción de la futilidad de la vida humana, donde se nace, crece y eventualmente más allá de todo esfuerzo o desborde, se muere parece deshonrar la concepción espiritual de la existencia. Dentro del sistema, denominemosle educativo o de buenas costumbres si se prefiere, el ser humano debe, ante todo obedecer: estudiando, trabajando y formando una familia; el programa estándar con un poderoso sector de booteo que intenta exonerar cualquier misión que pudiera traer incorporado en su esencia la entidad que encarna, parece marchar directo a la imposición de un sistema base mecánico que se ubica en lo profundo de la psiquis; susurrando a grandes voces desde la colegiatura rosacruz, John Baines nos persuade en su libro Los Brujos Hablan:
Sostenemos que no puede haber un verdadero progreso espiritual y moral si el hombre no corta el cordón umbilical que lo une al computador central de la especie, el cual sustenta las características "bestiales." Este acontecimiento memorable, único, trascendental e irreversible, es el que se lleva a cabo en el seno de las verdaderas escuelas herméticas. Las otras, en cambio, no tocan para nada el alma animal del estudiante, limitándose a impartirle determinada enseñanza, la cual, con seguridad, será utilizada para bestializar aún más la inteligencia.
Carlos Castaneda denominaba a este sistema operativo la mente del predador; y parece muy adecuado su término; en las Transcripciones Cassiopaea se lo ha relacionado con el Complejo-R (interesante a dónde nos lleva la R): como si se tratara de un basamento exógeno, esta instalación foránea actúa como un virus colonizador, interceptando cada invocación a las system calls del sistema operativo mental, en busca de cualquier irregularidad que pudiese atentar contra su seguridad y dominio.

Todo esclarecido se habrá topado en más de una oportunidad con un comportamiento errático cuando se intenta despertar a otro, incluso aun si se está honrando su solicitud; es que es necesario medir adecuadamente la dosis de Verdad: la mínima cantidad que la mente consciente no pueda digerir será interceptada por la mente del predador e instantáneamente toda la artillería del Complejo-R se desplegará para destruirle. El profesor Tolkien solía hablar de los Montaraces, como despectivamente se los conocía en la Aldea de Bree, aunque para los ojos que sabían ver, eran Reyes en Exilio:
Los hobbits no entendieron estas palabras, pero mientras Tom hablaba tuvieron una visión, una vasta extensión de años que había quedado atrás, como una inmensa llanura sombría cruzada a grandes trancos por formas de hombres, altos y torvos, armados con espadas brillantes; y el último llevaba una estrella en la frente.
Los Guachos, como prefiere Torres o los Brujos como se anima Baines son aquellas formas torvas, tal vez deformadas en su niñez por el factor exógeno, cansadas o debilitadas por los incesantes golpes y desprecios, pero que sin embargo y por algún motivo que trasciende su entendimiento, continuan brillando con cierta luz interior; el profesor Tolkien hace decir entonces a Aragorn:
"Y no obstante nos lo agradecen menos aún que a vosotros. Los viajeros nos miran de costado y los aldeanos nos ponen motes ridículos. Trancos soy para un hombre gordo que vive a menos de una jornada de ciertos enemigos que le helarían el corazón, o devastarían la aldea, si no montáramos guardia día y noche. Sin embargo no podría ser de otro modo. Si las gentes simples están libres de preocupaciones y temor, simples serán y nosotros mantendremos el secreto para que así sea. Esta ha sido la tarea de mi pueblo, mientras los años se alargaban y el pasto crecía."
Figura tallada del coro de
de la Catedral de Auch (2)
Es indudable que el título de Bodhisattva o Shaman se logra no solamente por soportar en silencio la estoica y cínica realidad que ocupa la Humanidad en el Cosmos, sino por aprender a trabajar a través de los que detentan el poder. El reconocimiento de la misión puede ser un duro golpe que desbaste las ilusiones del programa maestro, inculcado desde la ternura de la infancia, y sobre el que se debe trabajar incesantemente para retomar el mando; según el resumen del trabajo del psiquiatra polaco Kazimierz Dąbrowski (1) sobre la Desintegración Positiva:
De acuerdo con la teoría, no se pueden alcanzar niveles superiores de desarrollo sin la desintegración de las estructuras mentales inferiores, estas estructuras inferiores tienden a ser automáticas y habituales, las estructuras superiores son cada vez más autónomas y conscientes. En niveles inferiores, especialmente la psicopatía, el intelecto simplemente es un instrumento en la búsqueda de impulsos primitivos; a niveles superiores esta es influenciada por la empatía y una jerarquía de valores. La "voluntad" progresa de una determinación biológica/ambiental a algo superior y dirigida por uno mismo.
¿Tal vez sea cierto aquello de controlar el interior y aceptar lo exterior? Sobre lo único que podemos desear dominio es sobre nuestro interior, deteniendo pasiones y sometiendo a la bestia, y logrando el Balance: reemplazar aquel sistema operativo exógeno y egótico por uno elaborado de manera consciente; la teoría de Dabrowski continúa:
Afortunadamente tenemos la habilidad de identificar niveles superiores e inferiores dentro de nosotros mismos, sublimando los niveles inferiores y escogiendo manifestar los superiores. Dabrowski llamó a esto desarrollo universal o global, siendo la identificación psicopática con los niveles inferiores un desarrollo unilateral.
El primero podría llamarse la vía del servicio a los demás, ya que está fundamentado en el altruismo, la empatía, y la comprensión hacia otros, mientras que el último se trata del epítome del servicio a sí mismo, fundamentado en el egoísmo, el narcisismo, la importancia personal y la arrogancia.
En los libros de Orfeo Angelucci se propone que los Wanderers (3) del Material Ra y Cassiopaea son aquellos seres humanos que comparten la virtud del amor al saber puro; permítasenos concluir con un breve fragmento del capítulo The Dance in a Glass, de su libro Son of the Sun:
Desde los albores de la creación del planeta Tierra sólo se han servido a sí mismos. Pero su mayor violencia en contra de ustedes mismos aún se encuentra en el futuro. ¿Qué utilidad les han prestado a otro mundo? Ni siquiera creen en la existencia de otros mundos, excepto en un tono risueño. Oh, unos pocos tienen la visión y la consciencia, cierto. Pero unos pocos en la Tierra siempre han tenido la visión sublime y verdadera. Estos pocos siempre presentes quienes, por la dinámica del amor al saber puro, han mantenido la hebra esencial viva, esperanzandos de que la Tierra entrara algún día en la luz de la perfección. ¿Qué posee la Tierra hoy, salvo el pequeño aprendizaje fundamental que se ha dado a su historia por estos pocos? 
[...] Carente de espíritu y conocimiento, el ser humano es más bestial que el animal más salvaje, y puede involucionar infinitamente a la peor bajeza, como también puede evolucionar a una esfera infinita de belleza esplendorosa.
Esa es la única finalidad, todo lo que es pretendido para vuestro planeta Tierra. Un día deberán atravesar el momento decisivo: retrocediendo otra vez hacia la destrucción, o evolucionando hacia el Cielo. No será una transición suave, pues la decisión deberá ser hecha a través del fuego del Armagedón.
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La granja humana

Los extraños delineamientos de los artículos que aquí se presentan subrayan la consigna de nunca separarse de la verdad por aquello que preferiría creerse; en definitiva, si se es subjetivo, la verdad duele; por lo tanto, analice activamente la información que aquí compartimos: intente negarla o intente ratificarla; sólo con aplicación lo podrá intentar; y en ambos casos se estará haciendo un trabajo consciente; nuestra labor se podría considerar infructuosa sólo si se ignora el llamado.

Hemos considerado anteriormente el peaje de la experimentación física, evaluado cuidadosamente en función del costo/beneficio recaudado por entidades de consciencia superior de servicio egocéntrico, también conocido como moneda etérica o loosh; William Bramley en su libro Los Dioses del Edén (The Gods of Eden) nos comenta:
Los seres humanos parecen ser una raza esclavizada reproduciéndose en un planeta aislado de una pequeña galaxia. La raza humana fue una vez fuente de mano de obra para una civilización extraterrestre, para la cual seguimos siendo su posesión. Para mantener el control sobre su posesión y mantener a la Tierra como una especie de prisión, esa otra civilización ha alimentado un interminable conflicto entre los seres humanos, promoviendo su decadencia espiritual y ha creado en la Tierra condiciones irreversibles de penuria física. Esta situación ha existido por miles de años, y aún continúa hasta nuestros días.
Este canon de sufrimiento por pisar la Tierra es una cuota que todo ser humano debe pagar al nacer; se encuentra cuidadosamente orquestado sobre un sinfín de procesos bioquímicos y psíquicos que buscan profundizar e interferir la fina línea entre el balance y la búsqueda de la gratificación propia. Enrique Santos Discépolo nos insinúa en Cambalache (otra forma retórica de decir MixtusOrbis): "Vivimos revolca'os en un merengue y en el mismo lodo todos manosea'os."

A esta altura, hemos de estar conscientes de quiénes son los manoseadores, y cuales son sus intenciones para los próximos tiempos; como toda granja, existe un período de recuperación que busca que la población se incremente y se inyectan ingredientes tecnológicos para el engorde, en nuestro caso deberíamos ver con otros ojos el salto en las ciencias médicas, alimenticias y electrónicas luego de la Segunda Guerra Mundial: tal vez peridurales antes de la intervención.

¿Nos estamos quejando de los avances de la ciencia? Todo lo contrario. La diseminación rápida de la información, las terapias contra las enfermedades del cuerpo y proyectos como la Wikipedia o Khan Academy son logros del trabajo mancomunado y del servicio a los demás. Ocurre que estos avances deberían dejar el terreno fértil para el trabajo esotérico -la labor interna para la liberación de las ataduras físicas- y no servir de efecto anestésico para dormirnos aun más en la Ilusión. ¿O acaso hemos visto que estos logros trascendieran las barreras de las jerarquías y las mezquindades políticas, y se hiciera eco de los avances creativos en una sociedad más equitativa y justa?

Tal vez sea cierto que la consciencia crece despacio, como aquella analogía de las cañas de bambú.

Analicemos fríamente y veamos que en la médula de la sociedad, en aquel reducto donde se mezcla la autoridad, la política y la religión teócrata -los poderosos baluartes y soportes del sistema de control-, el ganado humano sigue estabulado y ordeñado a diario: tal vez no sea perceptible de manera directa nuestro concepto loosh, pero todos reconocemos la necesidad de vestirnos apresuradamente para cumplir los ajustados horarios laborales cuando el reloj suena por la mañana, y las emociones que esto involucra; del libro El Lenguaje de los Sentimientos de David Viscott:
Nuestra era moderna nos ha privado, probablemente de algo, al alejarnos del contacto personal directo con los elementos de la Naturaleza. Nos encontramos en un circo artificial donde nuestros adversarios son los patrones arbitrarios, los horarios exigentes, las prácticas poco equitativas y la burocracia, todos los cuales crean sentimientos de frustración y nos amenazan sin darnos una oportunidad adecuada de expresar nuestros sentimientos frente a la situación. Vivimos en una injusta esclavitud emocional.
Se nos ha obligado a despojarnos de nuestro instinto personal de sobrevivir, en nombre de algo llamado «seguridad a largo plazo», sin que se nos hayan señalado de antemano las consecuencias. Nunca imaginamos que en el curso de nuestra vida cotidiana y nuestra experiencia de trabajo, la mayor amenaza provendría de nuestros protectores.
Peor aun, parecemos disponer ya de pocos recursos para combatir estas amenazas, por cuanto luchar contra el sistema nos parece una tarea abrumadora. Puede que Don Quijote haya sabido bien lo que hacía cuando eligió como adversarios a los molinos de viento.
El traje del agente Smith, las
insignias del capitán Vidal
y los Nazgûl revoloteando
Corremos cual burro que arrastra la carreta, tras una zanahoria gastada por la intemperie y nos sentimos gozosos cuando logramos a fin de mes darle un mordisco ansioso, sólo para que se aleje un poco más de nuestro hocico; mientras en la carreta, los cerdos orwellianos vestidos con trajes y carteras a la moda, se revuelcan en comida. Pero nos sentimos satisfechos: los cerdos psicópatas han sido buenos amos, pues aquellos animales que han hecho cabriolas ante su porcina presencia se les ha dado una zanahoria completa: otro claro ejemplo de devoción teócrata y ponerogénesis tercermundista; y por lo tanto, los volvemos a elegir como nuestros gobernantes, masificándonos y restringiendo nuestra libertad aun más. George Orwell, nos advierte en su novela 1984:
Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, figúrate una bota aplastando incesantemente un rostro humano.
¿Hemos de resignarnos? Pareciera que la realidad intenta explicarnos que la falsedad, la mentira y el trato mezquino es parte de la Creación, y debe ser aceptado como tal; una entidad de consciencia superior y de servicio al prójimo no es un vengador que portando una espada flamígera suprime de raíz las entidades parasitarias que dominan a la tercera densidad. Tal vez, aceptando y a la vez trascendiendo esta realidad tal como es, existe entonces la posibilidad de superación; en definitiva, todo parece reducirse a un simple problema de decisión, o si se prefiere de discernimiento: la capacidad de ver desde un punto de vista más objetivo una realidad que nos es, por herencia, subjetiva. Permítasenos cerrar con la siguiente cita del libro La Granja Humana del prestigioso Salvador Freixedo:
No sé si con este libro firmo mi sentencia de muerte.
Espero que alguien me defienda.
Pero si no fuese así, me iría con toda tranquilidad
de este desventurado planeta dirigido por imbéciles
y poblado en gran parte por tristes hormigas locas.
Irme... ¿a dónde? No lo sé.
Eso sólo lo saben con certeza los fanáticos religiosos.

La estructura subyacente (III)

Las Realidades entendidas como ambientes de participación, experimentación y desarrollo parecerían comportarse como vastos sistemas de consciencias, un SimCity, granja o terrario a nivel Multiverso, explotados o administrados por entidades que obtienen sus propios réditos y persiguen otros fines no siempre acordes a las reglas de la Creación. En definitiva, es posible únicamente estar del lado creativo o del entrópico; no obstante, es curioso observar que para lograr el balance de las fuerzas y la impecabilidad en el accionar, sólo es posible conseguirlo por medio de esfuerzos conscientes (tal vez, por eso digan beggars can't be choosers).

Las Potestades de la Creación son los verdaderos motores que inyectan energía en cada realidad; desde nuestro humilde escalón de percepción, en la tercera densidad, podemos asegurar avalados por el modelo científico, que esta energía emana de la Luz de las Estrellas: nuestra realidad no tendría Ser ni Evolución sin el constante riego de luz que surge incomprensiblemente eterno de estas ventanas al Reino Bienaventurado. No por nada el profesor Tolkien nos recuerda que fue Varda, la potestad femenina equivalente a la Diosa Madre, la Aletheia gnóstica, quien las sembró; George Green en su inspirador libro Manual para el Nuevo Paradigma expone como iniciar procesos creativos en una realidad entrópica:
Primero debe existir algo, para que la energía pueda ser atraída hacia ello. De allí la famosa frase bíblica: En el principio estaba el Verbo (una mejor palabra sería “pensamiento”), y el Verbo se hizo Carne (una mejor traducción sería “se manifestó”).
Siguiendo al pensamiento conceptual, debe existir el deseo [o intención] para que se manifieste. Solamente pensar el pensamiento no basta para hacer que surja; debe existir un deseo emocional que aporte el combustible para el movimiento, o cambio de energía, del pensamiento en expresión. A través de la coagulación de las energías “atraídas” se inicia la manifestación. La forma incluye más cosas; incluye situaciones, circunstancias y una estimulación del deseo de pensamientos adicionales que apoyen la finalización de la experiencia deseada. Una vez iniciado el proceso, es con el impulso creativo de moverse hacia la finalización, que el propósito se armoniza con las leyes universales.

El enfoque deseado debe proporcionar libertad, dentro del viaje en espiral de regreso a la fuente, para todo lo que afectará. Cuando éste es el propósito subyacente, entonces lo armónico de la Atracción es puesto en movimiento con todo su sutil poder liberado.
Una forma simple de ver esto es concebir a los pensamientos del plano espiritual como el principio creativo, que por medio de la energía emocional del plano etérico manifiesta una nueva realidad en el plano físico.

¿Pero cómo garantizar que esta energía no sea simplemente absorbida y mal aprovechadas por las entidades entrópicas? A grandes rasgos, si el Cosmos proporciona libertad no existe esta posibilidad; lo que se intenta es que la energía pase por gran cantidad de consciencias inferiores -incluida la Humanidad-, para que estas aprendan en dicha transferencia. El Arbol de la Vida es alimentado por la Luz Estelar desde las organismos más simples, plantas, animales hasta la humanidad, que transforma el alimento material en la sustancia sutil de las emociones: si estas son positivas resultan en un combustible para el anclaje de los propios procesos creativos, en cambio si son negativas, proporcionan sustento a las entidades parasitarias de consciencia superior. El aprendizaje y conocimiento ganados en el terreno físico y psíquico a través de la supervivencia material y emocional, son las lecciones que una vez comprendidas impulsan los engranajes del Espíritu.
El trabajo consciente y la
emergencia del Ser Esencial

Sin embargo este punto de vista puede ser complicado de enfocar: las condiciones mundanas aunadas con el adoctrinamiento social, y eso sin contar las constantes interferencias del factor exógeno, disminuyen la probabilidad de que la actual Humanidad encuentre los medios para retener y administrar la energía necesaria para una evolución consciente. Y aun aquellos que peregrinan en soledad, llevando cierta luz en los ojos de reinos bienaventurados, deben volver aprender lo que han olvidado, pues las reglas de la Ilusión así lo piden. Doris Lessing con una claridad alarmante expuso en Notas para un Descenso al Infierno (1971):
A riesgo de aburrirle debo repetir que me temo que, repito, reitero re-enfatizo, no es una cuestión de su llevada al Planeta Tierra como usted sale de aquí. Usted perderá casi toda memoria de su pasada existencia. Usted, cada uno de ustedes llegarán donde ustedes mismos, quizás solos, quizás en compañía de uno con otro, pero con solamente una vaga sensación de reconocimiento, y probablemente desasociado, desorientado, enfermo, desanimado e incapaz de creer, cuando le dicen cual es realmente su tarea.
Usted se despertará, por así decirlo, pero habrá un período mientras usted está despertando que será como la recuperación de una enfermedad, o como aparecer en un buen aire cuando ha estado en uno envenenado. Algunos de ustedes pudieran escoger no despertar, ya que el despertar será tan doloroso, y el conocimiento de su condición y de la condición de la Tierra tan agonizante que usted será como un drogadicto: usted pudiera preferir continuar respirando en el olvido.
Y cuando usted haya entendido que está en el proceso de despertar, que usted tiene algo por hacer, habrá absorbido suficientes de las características de los Hombres de la Tierra como para ser desconfiado, descortés, rencoroso, suspicaz.
Usted será como una persona que se está ahogando, que ahoga a su rescatistas, tan violentamente luchará en su propio pánico y terror.
Y, cuando usted ha sido despertado a su condición real y se ha recobrado de la pena o la vergüenza de ver hasta que profundidades se ha hundido, usted comenzará entonces con la tarea de despertar a otros, y usted encontrará que está en la posición de rescatistas de una persona que se está ahogando, o de un doctor en una ciudad que tiene una epidemia de locura.

Orquestaciones amorosas (III)

Tal vez el más arduo de los condicionamientos destructivos para remontar sean aquellos implantados en la niñez. Un buen ejemplo de estas manipulaciones afectivas puede ser la parábola del elefante reescrita por Jorge Bucay:
Cuando era niño, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces por el misterio del elefante... Alguno de ellos me explicó que el elefante no huía porque estaba amaestrado. [...] El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él. Imaginé que se dormía agotado y al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día y al otro... Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Pero si fumamos sin filtro esta situación, el sabor puede llegar a resultar bastante amargo, pues los abusos en la niñez tienden a ser perpetrados dentro del núcleo familiar: estas manipulaciones no sólo involucran la vida romántica con el objetivo de profitar la energía pasional y emocional, sino que también incluyen un historial infantil de abusos, donde se busca anquilosar a la consciencia con potencial.

¿Cuál es el verdadero fin que se persigue? Es evidente que el sistema de control puede determinar un sinnúmero de variables de la consciencia que encarna; seguramente del relevamiento que se efectúa lo primero es identificar del grafo de futuros posibles, aquellas ramas que puedan afectar directamente los intereses del factor exógeno: una consciencia que pueda despertar a otras es un peligro que se debe atender sin demora; recordemos, mal que nos pese, que las entidades parasitarias de consciencia superior son especialistas en el rastreo de fallas de seguridad: su sustento energético se basa en la optimización de la búsqueda y explotación de estas marismas espirituales.

El abuso reiterado, y aplicado en especial por el núcleo parental del infante, afecta el desarrollo de la psiquis y el aprendizaje de los comportamientos sociales, en especial, explota la capacidad a la hora de las relaciones, no sólo románticas, en un modelo víctima-predador. Consideremos que los opuestos se atraen, así que basta programar al individuo dentro de una conducta recurrente de víctima, sumisión o sencillamente destructiva; el resto es preparar pochoclo acaramelado para disfrutar una dramática vida como la que planteó Christof en Truman Show. Citamos un artículo de Laura Knight-Jadczyk (que se puede leer en español en Abducciones e implantes):
Otro de los factores en el sistema de control es el programa de "auto-destrucción." Así que tienen otra forma bastante astuta para sus maquinaciones: el juego del suicidio.

Este es una astuta puesta en escena en la que pude seguir una variedad de líneas en las vidas de diferentes personas, y tal parece que a las entidades diabólicas les da un desalmado placer el diseñar variaciones para su diversión; la esencia del juego es la siguiente: un
Wanderer [seres almados con capacidad de despertar a otros] ha nacido; obviamente tienen que nacer en algún lugar, en alguna familia, con cierta genética. Es igualmente obvio que las elecciones probablemente no incluyan tener Wanderers de familiares o hermanos (aunque hay excepciones). Hay pequeños bebes inocentes, voluntarios para una gran misión, ¡y el juego comienza!

Abuso físico, sexual o psicológico entra al juego para disponerlos para una futura caída si, de hecho, simplemente no son aniquilados.
La psiquiatra Elan Golomb expone con claridad académica en su libro Trapped in the Mirror (1) la posibilidad de que entidades parasitarias fermenten en la psiquis de la víctima: denomina a estas entidades como introyectos (introjects):
Debido a que los niños de padres narcisistas son maltratados desde la tierna juventud -criticados, ignorados, manipulados-, ellos tienden a desarrollar un poderoso introyecto negativo: una representación interna del padre (o madre) abusador. El introyecto encarna las demandas que el chico debe supuestamente cumplimentar para ganar la aprobación de los padres [...]

El introyecto también encarna la ira de los padres hacia el niño que falla en alcanzar los estándares parentales [...] Como el introyecto es tan cruel, no puede ser integrado como un ego de la personalidad consciente; estas negativas introyecciones son sentidas por la víctima como una entidad exógena, que siempre busca atacar.
La doctora Golomb expone diversos casos de pacientes donde el ego negativo interrumpe o anula procesos mentales, tales como pérdida de memoria o la incapacidad de realizar una actividad que mejore su situación personal; asimismo, el ego vengativo puede crear conductas o pensamientos detrimentales como ideas de suicidio, violentas o adictivas; leemos del libro Por tu propio bien de la psiquiatra suiza Alice Miller, en el que analiza la niñez del dictador alemán Hitler:
La estructura de su familia podría caracterizarse sin duda como prototipo del régimen totalitario, cuyo único amo, indiscutible y a menudo brutal, es el padre. La mujer y sus hijos se hallan totalmente sometidos a su voluntad, a sus estados de ánimo y caprichos, y deberán aceptar humillaciones e injusticias sin rechistar y agradecidos; la obediencia es su principio vital más importante.
El hogar es sin duda el reino de la madre que, cuando el padre no está en casa, desempeña en el las funciones de amo absoluto de cara a los niños, es decir que puede desquitarse parcialmente las humillaciones recibidas con seres aun más débiles. En un estado totalitario esta función es encomendada a las fuerzas de seguridad: son guardianes de esclavos y, a su vez, esclavos ellos mismos, pues satisfacen los deseos del dictador, lo representan en su ausencia, infunden miedo en su nombre, distribuyen castigos y asumen el papel de opresores de los oprimidos.
Convertir en abusador a aquel que
debiera proteger y enseñar a protegerse
Un entorno familiar detrimental condena a los hijos a una baja autoestima junto a una progresiva extinción de la propia personalidad, donde el trato social cotidiano se confunde en una niebla emocional, siendo preferente una vida sin exposiciones, buscando pasar desapercibido debido a la falta de seguridad y la carencia de un aparato psíquico robusto,(2) preparado para lidiar con las actitudes parasitarias ajenas; se le suma a esto el hecho de sentirse desvalorizado, carente de motivación propia para cambiar hábitos o actitudes a fin de mejorar el curso de la propia vida; Knight-Jadczyk continua:
Pero la característica especial de los Wanderers es que continúan "brillando" con un tipo de "pureza interna" del espíritu buscador, incluso en la cara de tal trato. Como resultado de este abuso, pueden ser invadidos por cualquier número de entidades tanáticas que ingresan a través de las heridas en el escudo psicológico/psíquico como bacterias cósmicas.
La siguiente etapa habitual en este drama es provocar que se sienta atraído a un tipo particular de persona, que es un tipo de "imagen falsa" de persona impecable. Esto frecuentemente es el mismo drama que Eve Lorgen describe en su artículo Love Bite donde un gran "amor cósmico" es simulado, solo para caer de lleno tan pronto como el vector es "apagado." El resultado que se persigue de esta traición es inducir sentimientos suicidas o preparar al Wanderer para la siguiente variación del juego.
Por su parte, la doctora Lorgen comenta en su libro The Love Bite: Alien Interference in Human Love Relationships: (3)
Algunos niños abducidos reportan que los aliens, al igual que los violadores y abusadores de menores, los instruían de no hablar de sus encuentros, una característica común en la pedofilia. Este pacto secreto es parte de la exitación para los pedófilos y puede verse como una estimulación emocional por parte los aliens. Pareciera que estuviesen promocionando y estimulando una conducta de "mantener el secreto;" que no estaría bien "contar la verdad," que serás amonestado si la cuentas.
Pienso que los aliens explotan esta conducta destructiva en familias que asemejan ser normales [narcisismo encubierto] y disfuncionales. ¿Por qué? Debido a que estas familias son tierra fertil para una conducta de guardar secretos y una fuente estable de miseria emocional negativa: energía que los aliens recolectan.
Como vimos en la estructura subyacente, el Wanderer tiene una intrincada labor al tener que transmutar elementos destructivos implantados contra su voluntad durante la niñez, en suelo apto para construcciones creativas y defensivas. Si se imagina esto injusto, cabe recordar las palabras del padre de Louis Pauwels: el primer fallo de los clérigos se produjo el día en que uno de ellos representó por primera vez un ángel con alas: hay que subir al cielo con las manos.

Otra de las razones de la emergencia de comportamientos asociales en los niños, también analizado por la doctora Lorgen, se basa en el denominado cocoon process o proceso de acorazamiento (relacionada a la coraza caracterial y muscular postualdo por el doctor Wilhelm Reich) con raíces en traumas no resueltos. Sin llegar a profundizar en este complejo tema, Lorgen postula la conocida historia de Ted Rice, protagonista del libro Masquerade of Angels de la desaparecida Karla Turner. Un breve resumen sobre la postura de Turner al respecto, citada del libro Alta Extrañeza:
¿Qué hay de aquellas personas que sufren crisis nerviosas después de sus experiencias? ¿Qué hay de aquellos que experimentan bruscos cambios de personalidad, que acaban obsesionados con comportamientos sexuales anormales que nunca antes habían tenido, lo cual a menudo los conduce a la ruptura de su matrimonio y de sus relaciones amistosas? Esto ha sucedido en repetidas oportunidades, pero ningún investigador ha explicado aún el propósito principal que se esconde detrás de tales resultados.
Son particularmente perturbadores los casos donde ciertos individuos previamente saludables tienen un encuentro extraño luego del cual desarrollan enfermedades debilitantes o terminales. Se sabe muy bien que muchas mujeres sufren de problemas ginecológicos después de sus experiencias, y que a menudo esto conduce a histerectomías. Pero otros casos han mostrado el desarrollo de una fatiga severa, horribles hinchazones y comezón, e incluso cáncer. ¿De qué efectos positivos podemos hablar en dichos casos?
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