Manipulación hiperdimensional (II)

En nuestro primer acercamiento sobre la manipulación hiperdimensional, hicimos hincapié en la naturaleza psicológica de los manipuladores; planteamos que su orientación espiritual es de servicio egótico, decantando en conductas parasitarias y destructivas, bastante similar a como la psicología ha caratulado a los psicópatas: personas cuya preocupación es su propio bienestar y la satisfacción de sus deseos e intereses, percibiendo en los demás lo que un exprimidor vería en una suculenta naranja.

También distinguimos varias clases de entidades según su nivel de consciencia:
  • el ápice estratégico, siendo las entidades de consciencia superior nativas de cuarta densidad, que en diferente literatura rosacruz se las reconoce como los Arcontes: aquellos que detentan el poder, debido a su habilidad y astucia para imponer su voluntad; estas entidades inorgánicas pocas veces encuentran necesario proyectarse en la realidad tridimensional humana y cuando lo hacen, utilizan en general la línea media como medio de personificación;
  • la línea media donde podríamos reconocer a las sondas de cuarta densidad que en ufología se conocen como Grises (Grays), encargados del trabajo de trascender densidades: de la física a la etérica y viceversa; o de aquellos que realizan el trabajo sucio de acoplarse a un ser humano con fines de monitoreo y control (que deportivamente podríamos considerar como una marca personal): seres descarnados que Robert Monroe identificó en cualesquiera de los anillos de la zona de enfoque lúgubre; (1)
  • un núcleo funcional de menor jerarquía, conformado por miríadas de parásitos que cohabitan silenciosamente nuestro cuerpo sutil; estos seres parecen tener conductas robóticas o mecánicas, con un bajo umbral de consciencia, pero de nivel suficiente para denunciar a los niveles superiores o detonar correctivos psíquicos en caso de cualquier insurrección gnóstica del huésped.
Si bien la clasificación parece completa, es probable que la enumeración no lo esté; seguramente existirá una gran variedad de flora y fauna etérica: hemos dado ejemplos de ello, cuando comparamos la literatura de Lovecraft y sus semejanzas con la visión shamánica de los Guachos.

Esta oculta jerarquía estratificada de entidades, que representa los pisos invisibles del ziggurat energético, dejaría a la humanidad en un nivel intermedio, como explotadora de los recursos físicos planetarios: minerales, flora y fauna; el conglomerado de sociedades secretas oficiaría como cima estratégica de los controladores terrestres, pretendidos directores del destino mundial, donde los frecuentes rituales ocultos operan como un mecanismo para obtener poder a cambio de ceder libre albedrío y devoción a los pisos superiores del ziggurat energético.

Debajo de estos escalones se sitúa la ignorante piara humana: un simple eslabón de la cadena que facilita la transformación de alimento material en alimento inmaterial: en palabras de Gurdjieff el sufrimiento inconsciente o loosh; los mecanismos de ordeñe del ganado humano consisten en los baluartes sociales del sistema de control hiperdimensional: las religiones teócratas, las escuelas, los deportes organizados, los medios y el gobierno, que mantienen a las masas complacientes, dormidas, y sobre todo, maleables; Thomas Minderle en el volumen tercero de Universal Seduction comenta:
La naturaleza emocional de la sociedad, junto a sus hábitos sexuales, y la dirección de la devoción espiritual son manipulados y ajustados a través del condicionamiento social y la programación mental con el objetivo de maximizar la cosecha de loosh.
Los shows televisivos y las películas inducen una montaña rusa de emociones en los reactivos espectadores, como lo hacen los deportes o el adoctrinamiento al miedo de los canales de noticias. Las religiones organizadas demandan obediencia ciega y devoción emocional a través de oraciones a falsas deidades. Los medios infunden una cultura con valores paradójicos: obsesionan a la gente con sexo y la llenan de remordimiento por no adaptarse a lo considerado como norma.
Y estos son sólo algunas formas en que varias instituciones son utilizadas como tentáculos del Sistema de Control para recolectar loosh y mantener a las masas bajo control. Estas instituciones parecerían haber sido creadas por humanos codiciosos o manipuladores de acuerdo a sus propios planes, pero en la jerarquía de servicio a sí mismo, aquellos que logran sus planes no están más que sirviendo a la planificación de los niveles superiores.
Existen otros métodos de cosecha energética que podríamos clasificarlos en masivos e individuales:
  • en el caso de los masivos, un régimen estacionario de cosecha de loosh frecuentemente culmina con cataclismos o hecatombes provocados, cuyo resultado es la muerte, dolor, enfermedad y pánico de millones; las guerras han servido claramente a este propósito: son extremadamente provechosas para los estratos superiores del ziggurat energético, y no sólo para los niveles hiperdimensionales;
  • en cambio, los métodos individuales son específicos para drenar a los seres con alma individual: los humanos pueden ser utilizados como sondas o portales desde donde la jerarquía superior se alimenta; tristemente, cualquiera puede funcionar como un portal cuando su consciencia falla en estar totalmente presente en un momento dado; estos episodios de fuga ocurren cuando uno entra en modo de piloto automático: se pierde en un mar turbulento de emociones negativas o ingresa en un tórrido trance hipnótico; bajo estas condiciones, la conducta puede ser manipulada con facilidad para lastimar emocional o psicológicamente a otros.
La planta energética y las
sondas recolectoras
en The Matrix
En términos matemáticos, la mitad de la población funciona en algún momento como portal, mientras que la otra mitad funciona todo el tiempo. Y esto se debe dado que la primer mitad posee un alma individual (pero que intermitentemente puede omitir estar presente... ¿cuántas veces deseamos no estar donde estamos?), mientras que la segunda sólo posee un alma colectiva,(2) carente de un núcleo individual consciente; esta ausencia de profundidad espiritual y la tendencia a la masificación, significa que actúan todo el tiempo en "piloto automático" y son por tanto, utilizados por la jerarquía superior para drenar a seres con alma individual; de esta forma, retienen a los seres almados con un umbral de energía bajo: incapaces de reconocer u oponerse al sistema de control. Jonathan Zap nos comenta su llamativo caso particular:
En medio de la noche, una alerta interior me sacudió y desperté en un instante. No estoy seguro de cómo describir lo que siguió... me despertó una de las sensaciones más impactantes que sentí en mi vida: una transferencia de energía masiva estaba teniendo lugar, la energía primordial de la vida, estaba saliendo de mí y se encaminaba hacia una persona que yacía cerca dormida; me encontraba paralizado, y parecía algo más que una parálisis del sueño ordinario: me sentía sujeto con anclajes de energía ardiente.
Había una entidad parasitaria flotando justo por debajo del techo cerca de los pies de la persona que dormía en la oscuridad: era como una nube oscura lenticular, aunque mi percepción visual no era del todo definida; entendí que esta era la entidad que parasitaba a la persona dormida y ahora, mientras se encontraba inconsciente, orquestaba esta transferencia de energía masiva.  
Con la mente ya despierta, y mi voluntad activa para detener este robo insidioso de energía, el color de la temperatura de mi metabolismo energético psíquico cambió de rojo a azul, una forma de energía que aparentemente no le es para nada nutritiva, incluso es peligrosamente tóxica para los parásitos. La entidad con forma de nube oscura en espiral hizo un sonido distintivo que de la única manera que puedo traducirlo sería como la frustración de un animal hambriento al que se la ha quitado su alimento.
Fue entonces que la entidad parasitaria se desvaneció en forma de nube sin dejar ni siquiera un rastro. La transferencia de energía se había detenido. Todo esto ocurrió en un instante de tiempo, pero dejó una huella indeleble en mi memoria.
Debido a esta paridad de seres, por cada humano con alma individual existe otro que es un portal orgánico; este es un eficiente método para recolectar loosh: un ser almado puede evitar ir a la iglesia, a recitales, películas, eventos deportivos o incluso volverse célibe, pero salvo que se convierta en un ermitaño siempre se generarán sincronismos negativos en donde si se está con la guardia consciente baja, se convertirá en un recurso energético listo para ser aprovechado por las entidades negativas.

En la siguiente entrega, analizaremos los casos excepcionales a la regla: aquellos que se arriesgan a desafiar al Arcontado y cómo pueden transformarse en sus sometidas extensiones humanas, o por el contrario, sobrevivir la desintegración positiva y convertirse en un guerrero espiritual.

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